En la primera imagen que se tiene de Sediles, cuando se llega por la carretera, destaca el majestuoso fondo de los picos de la Sierra Vicor. Esta es una de las principales señas de identidad de la localidad y de la Comarca Comunidad de Calatayud, y es ahí, en las estribaciones próximas al pueblo, donde el ayuntamiento de Sediles y el Plan de dinamización turístico de la Comarca han decidido actuar, al mejorar las instalaciones y potenciar sus atractivos turísticos con la puesta en valor del paraje del Rabusino.
Esta zona al ser de vital importancia para el municipio, ya que en ella se concentran los principales manantiales de agua de los que se nutre la localidad, ha sido objeto, ya desde antiguo, de gran cantidad de actuaciones humanas, como son los molinos de trigo y aceite, los colmenares, las balsas, el azud, fuentes… a todo esto habría que sumar los atractivos naturales del lugar, como su encajonado valle rodeado de pinos, carrascas, enebros y también grandes chopos cabeceros, pero es de destacar ya que estamos en Sediles sus retorcidos olivos milenarios.
Partiendo de esta base, se inició una remodelación del conjunto en la que se primó la revitalización de la balsa grande, construida con gran cantidad de piedras sillares, para ello se limpiaron sus paredes exteriores de las zarzas y las acumulaciones de grabas que casi la cubrían totalmente y además se ha construido un puente sobre el cortado del barranco que da acceso a sus muros perimetrales, que se han convertido en un bonito paseo por la orilla del agua. Con la anterior limpieza también se ha conseguido dar más prestancia al ojo, o punto de salida del agua, así como crear dos amplias zonas de descanso separadas por otro puente sobre el barranco, las cuales han sido dotadas de bancos para el descanso. Para que el visitante pudiera saborear más cómodamente las buenas cualidades del agua que aflora en este punto se ha construido una fuente, que recoge mucho mejor el agua que la anterior poceta.
Esta actuación medioambiental ha sido la primera en ejecutarse de la segunda anualidad del Plan de Dinamización Turística, y ya se pueden apreciar sus frutos, pues a los numerosos vecinos de la localidad que la han visitado se suman los continuos caminantes y ciclistas que la frecuentan, a los que se van añadiendo los inquilinos de la casa rural Sierra Vicor de Sediles.










sencillo y eficaz: cosas del pueblo puestas en valor para el pueblo. ya estoy deseando que llegue el segundo mercado tradicional aragonés