Recuérdame
como un árbol batido
como un pájaro herido…
como un verano ido
como un lobo cansino
como un hombre sin más.
José Antonio Labordeta
Discúlpanos, compañero, si te recordamos como a la sabina: pasa el tiempo por sus ramas y no las puede truncar.
Como el ojo de un pájaro en la niebla, atravesado el tiempo, eternamente forzando una hermosa mañana de libertad.
Discúlpanos si, en fin, te recordamos como lo que fuiste: un gran hombre.
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Eres, porque los grandes hombres no mueren, el que consiguió que los aragoneses estuviéramos orgullosos de serlo.
hasta siempre camarada.
recuerdo el día que Salamanca se manifestaba con el NO A LA GUERRA en la plaza mayor, alucinábamos mi mujer y yo cuando la gente del balcón se puso a cantar el Canto a la Libertad con la plaza repleta y los cantautores manifestando su admiración por el Abuelo, el cual meses más tarde me reconocía no haber tocado nunca en esa ciudad…
En todos los lugares está su recuerdo presente
a los que nos casamos con sus canciones de fondo, que somos muchos, también nos queda el poso de alguna estrofa
somos
igual que nuestra tierra
suaves como la arcilla
duros del roquedal